Valentina Gordon: Elegancia en “Pasta”

“Voy a salvar el mundo y voy a dedicarme a la justicia” Ese era uno de los pensamientos de Valentina Gordon cuando iba a entrar a la universidad, y así lo hizo, se inscribió en la universidad Católica en la escuela de leyes y empezó su camino.

Estando poco tiempo en las aulas se dio cuenta que en sus cuadernos la “Pirámide de Kelsen” o los “Preceptos Kantianos” no eran los que llegaban a las hojas naturalmente sino los bocetos de vestidos e ideas de moda. Pero como les ha pasado a muchos, la moda no era una carrera “seria” y siguió en su “proyecto jurídico”. Más tarde, poco tiempo antes de graduarse empezó su sueño de hacer moda.

Hizo cursos de ilustración, corte-costura, y patronaje y luego se lanzo al ruedo. Desde sus primeras propuestas lo que nos ha mostrado es elegancia pura: “Soy clásica y siempre tiendo a hacer cosas elegantes” dice Valentina. Las cinturas en sus trajes son muy marcadas, cree que es por la influencia de uno de sus personajes admirados: Christian Dior.

Al ver sus piezas te das cuenta que es en serio, puedes definir su estilo como de diosa griega, con algunas piezas pop modernas, casual chic… pero el rasgo que se repite es la elegancia. La primera vez que supe de ella me parece que fue en el blog descosido.com, donde mostraba a unas  diosas griegas, que tomaban un jardín caraqueño mientras lucían unas espaldas glamorosas con apliques elaborados.

 “Lo que más me gusta es hacer trajes a la medida, hacer vestidos para  eventos especiales” dice Valentina; mujeres que han necesitado vestidos para sus matrimonios civiles, madres de novia, graduaciones, matrimonios de otras personas son parte de su clientela.

Pero también hace colecciones pret a porter, y el año pasado inauguró una “Corner” en la preciosa tienda Iskia de acá de la ciudad de Caracas.

Al preguntarle si ha tenido casos difíciles, con clientas que quizás puedan llegar con “fantasías” muy fuera de la realidad o que no van con su tipo de cuerpo o con la ocasión por ejemplo, me cuenta que no tanto, y siempre se puede aconsejar o  tratar con mano “izquierda” para conseguir un trabajo bonito.

Pienso que el trabajo del diseñador de modas requiere de cierta sensibilidad pues no es solo lograr la mejor versión de lo que pueda querer una clienta, su mejor propuesta para ella sino poder decirle de una  manera educada y sin ofensas consejos: eso no va por allí o este corte te quedaría mejor.

Valentina es joven y apenas empieza,  y me dijo desde el principio de este encuentro “Mis costureras son mis Mamás, con ellas he aprendido de telas, de cortes y de todo”, poco a poco va saliendo de lo que “sabe hacer” y se arriesga, por allí le vi un vestido de novia que esta preparando para una novia dentro de poco (y que esperamos ver por este espacio).

Por ahora los dejamos con este post, augurándole mayores éxitos porque queremos más de Valentina Gordon.

La consiguen en:

Iskia.com

MCHIC24.com (Por tiempo limitado)