L’ Oreal llega del Cielo

Creo que no lo había contado por acá… Pero en casa de los Gugig-Hernández nos encontramos esperando al segundo crío (suspiros, sonrisas). Lo que les cuente de que se siente tener vida dentro de ti es poco: huracán de hormonas y una alegría que casi puede iluminar al mundo.

Con el embarazo vienen muchos cuidados extras y precauciones que puedes tomar de distintas maneras.  Mi primer embarazo lo pase en USA, donde los doctores, aunque maravillosos- al menos los míos- están sujetos a protocolos y miedo a  demandas, y pecan en advertirte de que te cuides hasta del aire que respiras.

En cambio en este embarazo como, obviamente estoy en Caracas, mi Dr. Criollo formado entre Venezuela y el imperio, me dijo que podía comer todo lo que quisiera (menos carnes crudas), tomar refresco, café, una que otra copita, depilarme y pintarme el pelo. Y de este último punto es que les quiero hablar.

Sinceramente, y habiendo tenido la escuela gringa, me da como nervios hacer algunas cosas, una de ellas es pintarme el pelo. Así por semanas estuve en una encrucijada, de que hacer, con mi primera barriga yo me hice reflejos como a los 8 meses, cuando el bebito estaba “listo”. Pero esta vez y porque tengo el pelo pintado completo ya se me veían las raíces. Tenía un evento al que quería ir y yo seguía indecisa, cuando un día me tocan el timbre y recibo un delivery de L’Oreal, un kit de productos divinos para el cabello que incluía ¡un tinte!

Lo tomé como una señal de las estrellas, y como no tenía amoníaco no lo pensé más, inmediatamente me lo apliqué en el cabello y voila, era gente otra vez, el olor es divino, el color era perfecto; se ve que se tomaron el tiempo en enviarme un producto que era especial para mi. Han pasado varias semanas y esta intacto.

Les agradezco muchísimo al equipo de L’Oreal Venezuela por enviarme este producto. Ya soy una fanática.